El Año Eclesial

El año eclesial cristiano posee un calendario litúrgico que, se fundamenta en la semana de siete días, con su primer día el domingo (del latín: dies Dominicus, o día del Señor) o el primer día de la semana (a partir de Mc 16:2). Y se fundamenta también por el calendario solar que rige en occidente y además por dos fiestas cristianas: La Navidad (Natividad) y la Pascua de Resurrección, con sus correspondientes domingos previos de reflexión.

Nochebuena y el día de Navidad tienen una fecha fija, el 24 y 25 de diciembre respectivamente. El domingo de Pascua de resurrección se celebra desde el Concilio de Nicea (año 325) en todas las iglesias cristianas a excepción de las ortodoxas, el primer domingo después de la primera luna llena de la primavera boreal o del otoño austral. El calendario litúrgico cristiano se rige, por ende, por tres criterios distintos: el calendario solar para los domingos, el calendario lunar para la fijación del domingo de Pascua de resurrección y un día fijo para la recordación de la Navidad.
El año eclesial se divide en los tiempos propios (Tiempo de Navidad y de Pascua de resurrección) y el tiempo ordinario (fiestas y domingos restantes del año). Por tanto las partes del año eclesial son: El tiempo navideño, el tiempo pascual y el tiempo de la Trinidad. El tiempo navideño comienza con el Primer Domingo de Adviento y finaliza con la fiesta de la Epifanía (manifestación divina); el tiempo pascual comienza con el domingo Septuagesimae (70 días antes de la Pascua) o después del Último Domingo después de Epifanía, Y finaliza con Pentecostés. Allí comienza el tiempo de la Santísima Trinidad que abarca la cantidad de Domingos correspondientes del año en curso hasta el Primer Domingo de Adviento.
El año eclesial comienza con el Primer Domingo de Adviento que, se establece a partir del día 25 de diciembre que se celebra y recuerda la Navidad, contando hacia atrás 4 domingos. Si Navidad cae en domingo, coincide con el 4to. Domingo de Adviento. Después de Navidad se pueden celebrar incluso dos domingos más llamados después de Navidad hasta la Epifanía. Con el Último Domingo después de Epifanía comienza el tiempo de Pascua.
La Cuaresma es el tiempo de meditación previo de 40 días antes de la Pascua. Este consta de cinco domingos de Cuaresma y el Domingo de Ramos. Comienza con el Miércoles de Ceniza (el miércoles que cae 40 días antes de la Pascua sin contar los domingos; éste se celebra desde el año 1091). Desde la celebración del Domingo del Domingo de Pascua se cuentan 40 días hacia adelante, fecha en la que se celebra el día de la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo (Hch 1:11) se celebra siempre en jueves. Los siete domingos que componen este tiempo se denominan Domingos después de Pascua (se cuenta el Domingo de Pascua). El tiempo pascual termina con el Domingo de Pentecostés, cincuenta días después del día de la resurrección. Con el domingo siguiente el Domingo de la Santa Trinidad, comienza el Tiempo de la Trinidad.